Mi vida corrió peligro

Sí, como leen, corrió peligro cuando, por la ventana de la habitación, entró uno de los bichos más molestos (y temibles) para mí, este:



Así que ya pueden imaginarme, ahí, valiente, tranquila, tomando un paño y matando a la chaqueta amarilla (Nah, la verdad es que corrí como loca por la habitación hasta que, aún no sé como, la maté en uno de mis "aletazos").

Recuerdo, por cierto, la primera vez que me topé con un bichito de éstos, fue cuando tenía unos 4 años y jugaba a las escondidas en la plaza. Tuve la mala ocurrencia de esconderme detrás de un árbol, apoyar una mano para vigilar a quien buscaba y, sin querer, aplasté a una. Por supuesto ella mostró su descontento picándome en la mano (y con el grito descubrí mi ubicación).

Me quitaron el aguijón un rato después, mientras tanto sólo veía como mi mano se inflamaba sin que se pudiera hacer mucho. 

En fin, han pasado casi 30 años desde eso, creo que el poder matar por mi misma este bicho es todo un avance ¿no? ¿no?.

1 comentarios:

Kareen dijo...

Totalmente. Para mí, eres y serás valiente. Lo que es yo, no puedo ni con un polilla (de las gigantes, eso sí); me quedó de piedra, ruego que no vuele... y en casos extremos la ataco con la aspiradora o el chorro de la ducha teléfono... ¿Qué? ¡Bicho tonto! ¿Quién lo manda a meterse en hábitats humanos y chocar contra mi cara?

:)) w-) :-j :D ;) :p :_( :) :( :X =(( :-o :-/ :-* :| :-T :] x( o% b-( :-L @X =)) :-? :-h I-)

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