Clavos

Hace años atrás, comprando algo que me encargó mi abuela, tuve la mala suerte de pasar por donde estaban unos cajones y terminar con un clavo en el pie izquierdo. Aún no recuerdo como le hice para llegar caminando a casa, pero si tengo en la cabeza que levanté el pie y le dije a mi abuela "sácamelo" (refiriéndome al clavo, claro está), así que ahí ven a mí abuela, martillo en mano, sacándome eso. En fin, esa vez el clavo me atravesó el pie.

Anoche, mientras caminaba por los escombros de lo que antes era un sofá, me pasó por segunda vez en mi vida, un clavo oxidado había traspasado el zapato y me hacía ver estrellas. Claro que esta vez había gente a mi lado, gente que me conocía y, orgullosa (y estúpida) que es una, hice como si nada, los dejé sacar el armatoste y mientras estaban en ello aproveché de sentarme, ver mi pie y quitar el clavo. Llegaron mientras estaba en ello, me llevé un regaño, que como no pido ayuda y luego... luego llamó mi chica. En fin, no fue una buena noche.

Hoy he decidido hibernar, no moverme ni por error y descansar el pie, ya iré a consultorio o al hospital a que lo vean bien, lo que me tranquiliza es que ya tenía la anti tetánica, así que por ese lado bien.
¡Puta que tengo mala pata!

3 comentarios:

Kareen dijo...

¡¡¡Dolor!!! No me extraña que te llegara reto. Nada que hacer. A dejar tranquilo ese pie y rogar que el daño no sea tan serio y no te hayas agarrado nada.

Saludos

Aelo dijo...

No me queda otra que quedarme quieta :(

Mery dijo...

¬¬ Ese orgullo tuyo... Serás Yegua de raza pura!!

:)) w-) :-j :D ;) :p :_( :) :( :X =(( :-o :-/ :-* :| :-T :] x( o% b-( :-L @X =)) :-? :-h I-)

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