Confesiones y día de la madre.

"Encontré tu blog, ¿por qué no me saludaste? quiero ver que se te ocurre escribir de mi". Ainsss, difícil trabajo me haces mujer, difícil trabajo, sabes como soy, sabes que no será agradable, pero bueno "a la dama lo que pida" como dice aquel otro. Luego no te quejes...

Dicen por ahí que "madre hay una sola", no estoy de acuerdo con esa frase, tengo la suerte (buena o mala decidan ustedes) de tener dos, si, como leen, dos. Una que me dio la vida, la otra que me adoptó a los pocos días de nacida (lo que me equivale a tener dos cumpleaños, algo bueno que tenga esto). Ambas morenas, ambas con carácter, ambas insoportables...

La primera es Magie, a quien vine a conocer recién hace poco menos de 8 años. Una mujer que se embarazó muy joven, que huyó de su casa antes de atreverse a hablar con su familia, que se vio en aprietos y que decidió, mientras todavía me llevaba en su vientre, darme en adopción. La segunda es Gloria, la que había estado tratando de quedar embarazada por algunos años y al no conseguirlo empezó a pensar en otras posibilidades, es así que, en esa época fui adoptada por ese matrimonio.

Suena lindo hasta aquí ¿no? esperen, que apenas comienzo.

Los años junto a Gloria, fueron difíciles unos, buenos otros... no me faltaba nada, pero (si, siempre hay un pero) Gloria no entendió nunca que además de alimentar un cuerpo hay que dar "alimento afectivo", y así me pasé mendigando abrazos, suplicando atención, implorando que se me tome en cuenta. Confieso que aún pido esos abrazos.

También Gloria es una mujer que no soporta ver la sangre, por lo que si tenía una herida debía curarme a mi misma si es que no quería una infección, porque la respuesta de ella al verla era... un desmayo. No, definitivamente, ella para ese tipo de cosas no servía.

Confieso también, que me pasé desde los 13 hasta los 18 años queriendo conocer a Magie, a quien idealicé en ese tiempo, esperando encontrar ese afecto, tal vez encontrar mis actitudes en ella, esperando que... no me sintiera un bicho raro en su presencia. Seguiré confesando, llegué a odiar a Gloria en ese tiempo, la rechacé, me volví rebelde, la negué y... tuve el sueño frustrado de asesinarla en más de una oportunidad (a veces todavía tengo ese deseo).

A los 18 años vine a conocer a Magie, se me ocurrió la estúpida idea (en verdad ESTÚPIDA), de reunirlas a las dos. Grave error. Me sentía tironeada por una y por la otra... "¿por qué estás con ella cuando yo te crié?", "¿por qué no estás a mi lado si no te he visto en todos estos años?". Si, no lo niego, por fin conseguí la atención que siempre pedí... pero (si, otra vez un pero, es que no me conformo con nada) yo, que estaba acostumbrada a hacer las cosas sin pedir permiso, a salir sin que me interrogaran, a trabajar tranquila... me encontré con "¿dónde vas? ¿con quien estarás? ¿a qué hora llegas? ¿qué vas a hacer?" y me sentía agobiada la verdad.

Volveré a las confesiones, confieso que Magie me volvía loca, que no soportaba sus cambios de humor, que no aguantaba sus interrogatorios, que también la desprecié... si, la desprecié, por ni siquiera haberse atrevido a decirle a su familia, por no darle la oportunidad a ella (su familia) ni a mi.

Pasaron los años... eludiendo el contacto con Magie, por miles de razones que no vienen al caso. Enojándome con Gloria, por su petición de distancia. Criticando, rabiando, despreciando, odiando... si, confieso que también me pasé años odiándolas a ambas.

Pero, también soy madre, también tuve a mi hija siendo joven y por supuesto también he cometido muchos errores con esto y por fin entendí. Entendí que es el miedo al rechazo, a la sociedad, al "qué dirán", al "mi familia me va a matar"; entendí que ver a una hija enferma es más doloroso que enfermarse una misma, entendí que a veces entre dar techo y quedarse en casa dando afecto, es más útil lo primero. Entendí que la culpa no era de Gloria (no toda al menos), sino que también era mía por esa estúpida costumbre que tengo de... guardar silencio, de no confiar, de cerrarme en mi misma. Entendí que a veces el afecto ahoga, que cada quien quiere a su manera, que las decisiones que tomamos lo hacemos pensando en lo mejor, no por un acto de cobardía. Entendí que las actitudes que me molestaban de Magie, me molestaban solo porque me recordaban mis propios defectos.

Y recordé, recordé que fue Gloria quien estuvo conmigo en el parto de mi hija (lo que fue todo un suplicio por la sangre y es más, no se desmayó); recordé las lágrimas de Magie al abrazarme cuando me conoció; recordé que cuando dije que estaba embarazada Gloria respetó mi decisión (claro que estuvo una semana en cama con crisis por ser abuela tan joven); recordé que no es fácil tener 16 años y un bebé en los brazos; recordé a Magie preocupada por teléfono preguntando por mi salud; recordé a Gloria pasándose semáforos en rojo por llevarme al hospital.

Y si, a veces las sigo odiando, otras las amo, otras me pregunto como pueden ser tan tontas, a veces me hacen querer que me trague la tierra, o que quiera cavar trincheras y ponerme pintura de guerra. Pero esas son mis madres, las mujeres que me han acompañado, de una u otra forma; las que vienen cuando las necesito (y cuando quieren molestarme); las que me llaman siempre (en momentos para nada oportunos); las que me hacen reír y rabiar más que nadie; las que solo yo puedo criticar (que nadie se atreva a quitarme ese privilegio); las que han visto mis críticas a ellas en este blog y han dicho "así eres tú, así se te quiere"...

6 comentarios:

Violeta dijo...

Sabes? A la familia se le quiere con sus pros y sus contras, y sus virtudes y defectos. Siempre hay algo bueno en cada uno. Y al menos te respetan, que es lo importante, y te quieren, cada una a su forma, pero te quieren.

Besotes!!!

Aelo dijo...

Así es Viole, a la familia se la quiere con el paquete completo. Aunque se quiera ahorcar a ambas en la mayoría de los casos.

Un beso

::QueenNotName:: dijo...

felíz día de las madres, asi se te quiere arpi ^^
por cierto este año no hiciste de elemento escenico para que tu peque deje algo de recuerdo en unos años... te luciste. nada fácil. ASI SE TE QUIERE

Colombita ensoñada dijo...

Hola Aelo,
Tanto tiempo que ha pasado y todavia estoy ansiosa porque nos comamos ese rico helado de invierno. Y te leo y me ha gustado tanto volver a leerte, anduve un poco escurridiza de los blogs, demasiado metida en mi ombligo. Y ahora te leo y me encanta y recuerdo por qué cuando llegue a tu blog me quede de lo mas encantada leyendote.
Y es que autoreferentemente, siento cada que te leo que nos parecemos mucho y ademas me encanta como escribes y las cosas que cuentas tan sinceras y tan entretenidas.......... realmente tu confesiones y dia de la madre daria perfectamente para una novela.
Y pues planiemos aquel heladito qué no?.
Saludos!!!

Aelo dijo...

Cris, si, me he salvado este año de la obra de siempre, así que todo un logro para mi. También se te quiere así.

Colombita, si, ha pasado mucho tiempo, has estado fuera del país y se te ha extrañado por los blogs. ¿El helado? cuando quieras, total, si es por hacer locuras comiendo helado en este tiempo somos expertas. XD

Sobre las confesiones, no sé en verdad si den para una novela, un cuento o algo, de momento solo dan para este blog.

Un beso a ambas.

La ChiCa X dijo...

una comprende muchas cosas hasta que es madre, a veces tenemos que pasar este proceso para decir: "aaaa por eso eras asi"

la vida siempre nos da duras lecciones


felicidades atrasadas l!!

:)) w-) :-j :D ;) :p :_( :) :( :X =(( :-o :-/ :-* :| :-T :] x( o% b-( :-L @X =)) :-? :-h I-)

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