Mi amigo "Ceniciento"

Sabía que llegaría tarde, pero contra mi costumbre, no me molestaba esperar, hacía mucho ya que quería reunirme con él y mi trabajo me lo había impedido antes, me puse a hojear mi libro un rato, sin casi leer... o al menos sin prestar atención a lo que leía... de repente, veo un libro azul de Boticelli pasar delante de mis ojos, esta en las manos de un hombre moreno que me sonríe.
_ ¡¡Hola cariño!! :D
_ Hola pos mija

Fuimos a pasear por Manuel Montt, viendo los escaparates de libros y tentándonos con unos cuantos, mientras nos reíamos de títulos raros y babeábamos por algunas ediciones especialmente bellas (como la de La divina comedia), estábamos en nuestro elemento, más que mal, eran precisamente los libros quienes habían dado tema para nuestra primera conversación por messenger.

Luego de eso, fue detenerse en un lugar a tomar algo, sacar los cigarrillos del bolsillo, soltar la lengua, hablar de lo humano y lo divino, de ocultismo, ediciones del siglo XV, física, anécdotas varias, de porque se veía tan poco la constelación del 13º signo, de más libros, de tesoros personales, de intereses en común... En todas esas horas dejé de sentirme como un bicho raro, o al menos quien estaba delante mio era tan raro como yo.

No faltaron las llamadas inoportunas... mi madre una, su polola la otra (mientras yo controlaba las ganas de reír al oírlo decir que estaba solo en el centro de Santiago) y esbozó una excusa detrás de su sonrisa "ella es celosa".

El tiempo pasó sin que me diera mucha cuenta, en un momento le pregunté porque se había escondido un hombre así durante toda mi vida, rió, preguntó porque la mujer perfecta tenía que estar en Santiago y no en la ciudad donde vive...

La despedida, fue agridulce, contenta por haberlo visto al fin, triste por lo poco que duró... pero como el Ceniciento, desaparecería de Santiago a las 12... y se acabaría el cuento.

Y en este cuento, no hubo final feliz.

2 comentarios:

Samuel dijo...

xDDDDDD
buena descripcion de ayer..
pero lamentablemente no fue como el ceniciento...

11:30--- Maletas a borde del auto en rumbo al terminal de buses.
11:34--- Parada para comprar cigarrilos.
11:40--- dije: "wn.. no encuentro mi billetera"; dentro de ella estaban mis documentos, dinero, fotos y el pasaje de bus.
11:50--- aun dando vuelta el auto en busca de la maldita billetera.
12:00--- De vuelta a la casa. La billetera no aparecio... y aun no aparece.

-.- bueno.. recien compre un pasaje....-.- carajo que me da rabia...

asi que un dia mas para mi en esta ciudad llamada Santiago... -.-

saludos vieja.. ;O;

(Mi billeteraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... ;O;!!!!!)

Aelo dijo...

Me alegra que te guste la descripción XD.

Uta Samuel... ¿qué quieres que te diga? es que Santiago no te quiere dejar ir :P

Saludos

:)) w-) :-j :D ;) :p :_( :) :( :X =(( :-o :-/ :-* :| :-T :] x( o% b-( :-L @X =)) :-? :-h I-)

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